Asocian mayor riesgo de cáncer en niños nacidos de embriones congelados

 Asocian mayor riesgo de cáncer en niños nacidos de embriones congelados

Un nuevo estudio sobre más de 8 millones de niños de los países nórdicos sugiere la posibilidad de que los niños nacidos tras el uso de un procedimiento de fertilidad conocido como transferencia de embriones congelados-descongelados puedan tener un mayor riesgo de cáncer que los niños nacidos por otros medios, según publican las investigadores en la revista de acceso abierto ‘PLOS Medicine’.

La tecnología de reproducción asistida (TRA) permite crear un embrión a partir de un óvulo humano y un espermatozoide en un laboratorio. El médico puede transferir inmediatamente el embrión al útero o, en una práctica que va en aumento en todo el mundo, el embrión puede congelarse y descongelarse posteriormente antes de la implantación.

Investigaciones anteriores sugieren que los niños nacidos tras la transferencia congelada-descongelada pueden tener un mayor riesgo a corto plazo de padecer ciertos problemas médicos que los niños nacidos tras la transferencia de embriones frescos. Sin embargo, los posibles riesgos médicos a largo plazo no están tan claros.

Para mejorar la comprensión, Nona Sargisian, de la Universidad de Gotemburgo (Suecia), y sus colegas analizaron los datos médicos de 7.944.248 niños de Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia. 171.744 nacieron tras el uso de TRA, y 7.772.474 fueron concebidos espontáneamente sin el uso de tecnología de reproducción asistida. Entre los nacidos tras el uso de la tecnología de reproducción asistida, 22.630 nacieron tras una transferencia congelada-descongelada.

El análisis estadístico de los datos de los registros sanitarios nacionales mostró que los niños nacidos tras la transferencia de embriones congelados-descongelados tenían un mayor riesgo de padecer cáncer que los nacidos tras la transferencia de embriones frescos y los que no utilizaron TRA.

Sin embargo, cuando se analizó como un solo grupo (es decir, los nacidos después de la transferencia de embriones congelados y descongelados y los de transferencia de embriones frescos), el uso de cualquier tipo de TRA no supuso un mayor riesgo de cáncer. Los tipos de cáncer más comunes observados en este estudio fueron la leucemia y los tumores del sistema nervioso central.

Los investigadores subrayan que sus resultados deben interpretarse con cautela, ya que, aunque el estudio era amplio, el número de niños nacidos tras la transferencia de embriones congelados y descongelados que posteriormente desarrollaron cáncer fue bajo (48 casos), lo que podría limitar la fuerza estadística del análisis.

No obstante, los resultados pueden suscitar inquietud sobre la transferencia de embriones congelados y descongelados por lo que consideran que serán necesarias investigaciones futuras para confirmar la posible relación entre el procedimiento y el mayor riesgo de cáncer, así como los mecanismos biológicos que puedan subyacer a dicho riesgo.

Ulla-Britt Wennerholm, coautora del estudio, precisa que «el riesgo individual es bajo, mientras que a nivel poblacional puede tener un impacto debido al enorme aumento de los ciclos de congelación tras la reproducción asistida. No se encontró un aumento del cáncer entre los niños nacidos tras las técnicas de reproducción asistida en general», apostilla.

Jos M.C.

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