Demandan a Netflix por «Gambito de Dama»

 Demandan a Netflix por «Gambito de Dama»

Netflix tendrá que hacer frente a una demanda en su contra por presunta “difamación y sexismo” interpuesta por la legendaria ajedrecista georgiana Nona Gaprindashvili. La ex campeona soviética afirma que la miniserie Gambito de dama realiza una descripción inexacta de su carrera.

Una jueza de Los Ángeles determinó como legítimo el reclamo de cinco millones de dólares presentado por la maestra de ajedrez, por lo que el proceso judicial seguirá adelante.

Gaprindashvili, de 80 años, alegó ante la Justicia el pasado septiembre que una escena en la serie, en la que un personaje afirma que ella “nunca se enfrentó a hombres” a lo largo de su carrera, es “extremadamente sexista y denigrante”. La experta jugadora expone que ello es falso puesto que llegó a medirse frente a docenas de competidores masculinos en 1968, año en el que se sitúa temporalmente la popular ficción protagonizada por la actriz estadounidense Anya Taylor-Joy.

Tras la presentación de la demanda a mediados de 2020, Netflix solicitó la desestimación de la misma basándose en el hecho de que el relato sigue a un personaje puramente ficticio. Sin embargo, la jueza federal Virginia A. Phillips dictaminó que la plataforma sigue siendo responsable de lo que se menciona en la pantalla sobre jugadores de ajedrez reales.

“El Tribunal no tiene conocimiento de ningún caso que excluya las demandas por difamación por las referencias a personas reales en obras ficticias”, escribe Phillips en la documentación a la que tuvo acceso Variety. “El hecho de que la serie sea una obra ficticia no exime a Netflix de la responsabilidad por difamación si todos los elementos de presunta difamación están presentes”, remarca.

Gaprindashvili considera incluso que el contexto de la línea que se refiere a ella en la historia se usa para elevar el estatus del personaje de Taylor-Joy, Beth Harmon. En la demanda, la leyenda del ajedrez afirma que aquel año se enfrentó a 58 hombres a lo largo de distintas partidas.

“Un espectador promedio fácilmente podría interpretar la línea como una forma de menospreciar los logros de la demandante y llevar acarreado el estigma de que las mujeres llevan una insignia de inferioridad que la mujer estadounidense ficticia Harmon, pero no la demandante, podría superar”, valora la jueza. “Como mínimo, la línea desdeña los logros fundamentales para la reputación de la demandante”, agrega.

Camila Y.

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