Descubren cómo el norovirus puede desencadenar la enfermedad de Crohn

 Descubren cómo el norovirus puede desencadenar la enfermedad de Crohn

El trabajo respalda la teoría de que API5 protege a la mayoría de las personas con la mutación contra la enfermedad hasta que aparece un segundo desencadenante.

Un nuevo estudio puede haber resuelto un misterio en torno a la enfermedad de Crohn, una patología intestinal inflamatoria en la que las defensas inmunitarias, destinadas a atacar a los microbios invasores, se dirigen por error al propio tracto digestivo del cuerpo.

El norovirus, una infección común que provoca vómitos y diarrea, es uno de los varios virus y bacterias que se cree que desencadenan la aparición de la enfermedad en los pacientes de Crohn, pero aún no se sabe por qué.

La pista surgió cuando estudios anteriores encontraron que cierta mutación genética está presente en la mayoría de los pacientes con la afección. Esta mutación hace que las células del revestimiento intestinal sean más vulnerables al daño. Sin embargo, el misterio volvió a profundizarse cuando se supo que la mitad de todos los estadounidenses tienen esta misma mutación genética que confiere riesgo, pero menos de medio millón desarrollan la patología.

Este nuevo trabajo en ratones y tejido humano, publicado en la revista ‘Nature’, reveló por primera vez que en individuos sanos, los defensores inmunitarios llamados células T secretan una proteína llamada inhibidor de la apoptosis cinco (API5), que envía señales al sistema inmunitario para detener el ataque a las células del revestimiento intestinal. Esta proteína agrega una capa adicional de protección contra el daño inmunológico, por lo que incluso aquellos con la mutación pueden tener un intestino sano. Sin embargo, los investigadores también encontraron que la infección por norovirus bloquea la secreción de API5 por parte de las células T en ratones criados para tener una forma de enfermedad de Crohn en roedores, matando las células del revestimiento intestinal en el proceso.

Dirigido por investigadores de la Escuela de Medicina Grossman de la NYU, el trabajo respalda la teoría de que API5 protege a la mayoría de las personas con la mutación contra la enfermedad hasta que un segundo desencadenante, como la infección por norovirus, empuja a algunos a cruzar el umbral de la enfermedad.

En experimentos centrados en ratones modificados genéticamente para vincular la mutación con la enfermedad de Crohn en humanos, los ratones que recibieron una inyección de API5 sobrevivieron, mientras que la mitad del grupo no tratado murió. Esto confirmó la idea de que la proteína protege las células intestinales, señalan los autores del estudio. En tejido humano, los investigadores encontraron que aquellos con enfermedad de Crohn tenían entre cinco y diez veces menos células T productoras de API5 en el tejido intestinal que aquellos sin la enfermedad.

«Nuestros hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre el papel clave que desempeña el inhibidor de la apoptosis cinco en la enfermedad de Crohn», apunta el autor principal del estudio y gastroenterólogo Yu Matsuzawa-Ishimoto. «Esta molécula puede proporcionar un nuevo objetivo para el tratamiento de esta enfermedad autoinmune crónica, que ha resultado difícil de manejar a largo plazo«, añade.

Matsuzawa-Ishimoto, investigador posdoctoral en NYU Langone Health, señala que las terapias actuales, que funcionan al suprimir el sistema inmunitario, ponen a los pacientes en alto riesgo de infección y, a menudo, se vuelven menos eficaces después de unos años de uso. Un método de tratamiento dirigido a API5, asegura, podría evitar esos problemas.

En otro conjunto de experimentos, los investigadores crearon estructuras similares a órganos a partir de tejido recolectado de humanos que dieron positivo para la mutación. En particular, estas estructuras estaban hechas solo de células de revestimiento intestinal. Luego, el equipo de investigación colocó API5 en estos «mini intestinos» y descubrió que este tratamiento protegía las células que recubren el intestino. Además, agregar células T productoras de API5 también protegió el revestimiento intestinal.

«Los resultados de nuestra investigación ayudan a explicar por qué los vínculos genéticos con la enfermedad de Crohn son mucho más amplios que el número real de personas que padecen la enfermedad», afirma el coautor principal del estudio y bioquímico Shohei Koide, profesor en el Departamento de Bioquímica y Farmacología Molecular de NYU Langone y miembro de su Perlmutter Cancer Center.

«Nuestro estudio sugiere que cuando el norovirus infecta a personas con una capacidad debilitada para producir el inhibidor de la apoptosis cinco, inclina la balanza hacia una enfermedad autoinmune en toda regla«, agrega el coautor principal y microbiólogo Ken Cadwell, profesor de Microbiología en NYU Langone.

Cadwell advierte que, si bien los autores del estudio obtuvieron la proteína API5 de tejido humano en lugar de roedores, aún no está claro si el tratamiento de inyección se puede administrar de manera segura en humanos.

Ahora, el equipo de investigación planea explorar los efectos a largo plazo de las inyecciones de API5 para comprender mejor si el tratamiento prospectivo puede controlar de manera efectiva la enfermedad de Crohn, que puede reaparecer repetidamente durante un período prolongado.

Jos M.C.

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