Detenciones arbitrarias, homicidios, agresiones y violaciones en Colombia

 Detenciones arbitrarias, homicidios, agresiones y violaciones en Colombia

Asesinatos, agresiones físicas, detenciones arbitrarias, desapariciones, abusos sexuales, infiltración de agentes y de civiles armados. Estos y otros señalamientos se ciernen sobre la Fuerza Pública y las autoridades colombianas en el marco de las protestas contra el Gobierno de Iván Duque. En dos semanas de manifestaciones, Colombia lo ha visto todo.
‘La Flaca’ lleva 15 días manifestándose y 13 con una contusión en ambos muslos y magulladuras que se extienden por sus piernas. Las tiene desde el 30 de abril, cuando un agente del escuadrón antidisturbios Esmad le disparó por la espalda un proyectil de gas lacrimógeno. “Eso no se dispara a una persona, nosotros no tenemos armas, tenemos palos y piedras”, denuncia.
Había salido temprano a manifestar, como muchos otros jóvenes de la primera línea, para cortar el tráfico en el sector del Ancla en la ciudad de Cali, epicentro de las protestas contra las políticas neoliberales del Gobierno colombiano. “Quiero un trabajo digno, educación para mis dos hijos”, dice ‘La Flaca’, ama de casa desempleada. Resalta que su lucha es pacífica y que no tiene otra opción que marchar, “todos estamos igual”, lamenta.
Le dispararon después de que ella misma le hubiera pedido al Esmad, de la Policía, que no los atacaran. “Les dije que estábamos en una marcha pacífica”. Sin embargo, horas después los agentes antidisturbios arremetieron contra los manifestantes y abruptamente empezaron a dispersar la concentración con gases lacrimógenos, lo que causó que varios de los presentes se desmayaran.
“Es un atropello desde cualquier punto”, dice, y asegura que las agresiones se han multiplicado con constantes disparos de armas de fuego. Las balas incluso han impactado fachadas y traspasado cristales.
De acuerdo con el recuento de la ONG local Temblores, en Colombia se cuentan ya 39 homicidios presuntamente cometidos por miembros de la Fuerza Pública –la mayoría de estas muertes en Cali– en las protestas iniciadas el pasado 28 de abril. Esta entidad también reporta 2.110 casos de violencia policial contra manifestantes desde el primer día del paro.
“En el momento en que me cojan van a hacer ‘bellezas’ conmigo”
El uso de gases lacrimógenos, un arma química prohibida en 1993 en la Convención de Ginebra pero que sigue siendo usada por múltiples gobiernos, ha sido constante, por lo que muchos ancianos y niños han tenido que abandonar sus casas ahogados por los gases.
“Ayer nos atacaron a la misión médica, nos metieron la tanqueta, eran más de 150 personajes del Esmad y la Policía sacando ya con disparos a la comunidad. Hubo bastantes niños afectados, más de 60 personas con convulsiones”, denuncia ‘La Flaca’ a este medio. Asegura que ya la tienen “fichada” y tiene miedo de que la detengan, “en el momento en que me cojan van a hacer ‘bellezas’ conmigo”, asegura refiriéndose a posibles retaliaciones.

Camila Yanarico