El control de la pandemia en Latinoamérica está en riesgo debido al ritmo lento de vacunación

 El control de la pandemia en Latinoamérica está en riesgo debido al ritmo lento de vacunación

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido que en América Latina y el Caribe avanza con lentitud la tasa de vacunación contra la COVID-19, de seguir con este ritmo podría tomar años el control de la pandemia en la región.
“Estamos viendo el surgimiento de dos mundos: uno que vuelve rápidamente a la normalidad y otro en el que la recuperación sigue estando en el futuro lejano”, ha dicho Carissa Etienne, directora de la OPS, en la sesión informativa semanal.
La OPS ha señalado que Estados Unidos ha vacunado completamente a más del 40 por ciento de su población, mientras que el ritmo es mucho más lento en América Latina y el Caribe. Por ejemplo, Bolivia, Ecuador y Perú solo han vacunado a 3 por ciento de su población y otros como Guatemala, Trinidad y Tobago y Honduras, ni siquiera llegan al 1 por ciento.
“Las desigualdades en la cobertura de vacunación son innegables. Desgraciadamente, el suministro de vacunas se concentra en pocos países mientras la mayor parte del mundo espera que se distribuyan las dosis. Aunque las vacunas contra la COVID-19 son nuevas, esta historia no lo es: la desigualdad ha dictado con demasiada frecuencia quién tiene derecho a la salud”, ha insistido Etienne.
Asimismo, ha mencionado que de continuar con las tendencias actuales, las disparidades de salud, sociales y económicas aumentarán aún más en la región, y podrían pasar años antes de que se pueda controlar este virus en las Américas.
Por esta situación, Etienne ha pedido que se amplíe de manera urgente el acceso a las vacunas en América Latina y el Caribe y que se dé prioridad a los países en los que incluso las poblaciones vulnerables aún no están protegidas. Asimismo, ha recomendado a los países adherirse a las medidas de salud pública probadas, como el uso de mascarillas, el lavado frecuente de manos y el distanciamiento social. También ha instado a poner en marcha sistemas de vigilancia sólidos respaldados por pruebas periódicas y rastreo de contactos.
“Esto seguirá siendo fundamental para controlar este virus incluso cuando la cobertura de la vacuna se amplíe y los casos disminuyan”, ha enfatizado.
También ha instado a los países ricos en vacunas y recursos a seguir el ejemplo de países como Estados Unidos, que ha efectuado una donación inicial de 6 millones de dosis, España que ha aportado 5 millones de dosis, y Canadá que se ha comprometido a aportar 50 millones de dólares canadienses para ampliar el acceso a las vacunas en América Latina y el Caribe.

Jos M.C.