El declive comercial de Estados Unidos frente a China

 El declive comercial de Estados Unidos frente a China

El siglo XXI pasará probablemente a la historia como el momento en el que China se alzó como primera potencia mundial. Frente a la hegemonía de Estados Unidos, que nació y se consolidó el siglo pasado, el gigante asiático se erige como principal potencia económica y comercial a una velocidad vertiginosa empujado, paradójicamente, por la pandemia de la covid-19 que se originó en su territorio.
“A la economía china la crisis del coronavirus parece no haberle sentado tan mal”.
La creciente influencia de China se deja notar a lo largo y ancho del globo, como muestra un revelador mapa publicado por The Economist, donde se observa cómo en tan sólo 20 años China ha logrado situarse por delante de Estados Unidos como uno de los principales socios comerciales de la mayoría de los países del mundo, tanto de naciones desarrolladas como en desarrollo.

Los productos chinos han adelantado a los estadounidenses en prácticamente todo el continente africano y en la mayoría de países sudamericanos, así como en las economías emergentes como Rusia o India, pero también en buena parte de economías desarrolladas, como Australia o Japón, y en países europeos como Alemania, Noruega, Suecia o España.
A principios de siglo la participación china en el comercio internacional no superaba el 25% mientras que hoy acapara casi las tres cuartas partes del comercio bruto global.
La pandemia ha inclinado definitivamente la balanza a favor del país asiático y se estima que finalmente desbancará a la economía norteamericana a lo largo de esta década, según el Centro británico de Investigación Económica y de Negocios (CEBR, por sus siglas en inglés), que fecha el ‘sorpasso’ en 2028, cinco años antes de lo previsto.

La era de China.-
El auge chino lleva fraguándose durante años. Durante las dos últimas décadas, la economía del gigante asiático ha registrado una tasa de crecimiento promedio de alrededor del 9% impulsada por su desarrollo interno y una población de casi 1.500 millones de personas. A ello se une una fuerte expansión comercial e inversora por todo el mundo que no solo extiende su influencia económica, sino que también fortalece su posición geoestratégica.