El mundo despide otro año en medio de la pandemia

 El mundo despide otro año en medio de la pandemia

El mundo celebró el viernes la llegada del año 2022 con festividades restringidas por el COVID-19, entrando en un tercer año de pandemia con una explosión de contaminaciones y tímidos signos de esperanza.

Las islas Kiribati, en el Pacífico, fueron las primeras en dar la bienvenida al nuevo año a partir de las 10H00 GMT.

Pero desde Seúl hasta Ciudad de México y San Francisco, muchas festividades fueron nuevamente canceladas o severamente restringidas.

En París, donde se canceló el tradicional espectáculo de fuegos artificiales de Nochevieja, miles de personas, mucho menos que antes de la pandemia, pasearon por los Campos Elíseos, donde la policía controlaba el uso de mascarillas, nuevamente requerido.

«Todo está cerrado en Países Bajos, así que es mejor aquí. Me quedaré hasta la medianoche», explica Koen, un turista holandés de 22 años que fue a París con su novia.

Multitudes menguadas en Madrid y Sídney
En el corazón de Madrid, la tradicional fiesta ante la Puerta del Sol reunió a unas 7.000 personas para tragar uvas al son de las doce campanadas de la medianoche.

En Sídney, una ciudad que se jacta de ser la «Capital mundial del Año Nuevo», las multitudes fueron inusualmente pequeñas en el puerto para presenciar el tradicional espectáculo de fuegos artificiales.

En Dubái los fuegos artificiales en 29 sitios iluminaron la ciudad. El público se concentró temprano en la noche para presenciar el espectáculo de la torre más alta del mundo, el Burj Khalifa.

Río de Janeiro iluminó su cielo desde Copacabana
En Brasil, el segundo país más castigado por la pandemia después de Estados Unidos, Río de Janeiro redujo sus celebraciones que atraen anualmente a tres millones de turistas a la famosa playa de Copacabana. Este año la llovizna y las restricciones sanitarias limitaron severamente la cantidad de público.

Con sus fuegos artificiales y la tradición de vestirse de blanco, Rio de Janeiro volvió este viernes a celebrar su fiesta de fin de año, aunque esta vez, donde normalmente habría una multitud regada a alcohol y música, grupos dispersos de turistas brasileños y extranjeros paseaban por la rambla de Copacabana desde horas antes del año nuevo.

A media noche, 14 toneladas de pirotecnia fueron accionadas desde diez balsas dispuestas en el mar, iluminando el cielo de Rio por 16 minutos.

La ciudad quemó fuegos artificiales en otros nueve puntos de la urbe, alentando al público a acudir al más cercano para evitar aglomeraciones.

Celebración con vacunados en Nueva York
En Sudáfrica, donde se detectó a finales de noviembre la nueva variante, el toque de queda nocturno que rige desde hace 21 meses se interrumpió por cuatro horas desde la medianoche.

Nueva York se preparaba también para recibir el Año Nuevo en Times Square, con la famosa caída de la bola y papelillos volando, aunque de forma reducida debido a la pandemia.

El alcalde Bill de Blasio dijo que la fiesta podía hacerse, pero solo con unas 15.000 personas en Times Square, en lugar de las 60.000 usuales, y todos debían estar vacunados y usando mascarillas.

Camila Y.

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