Inteligencia de EE.UU. no confirmó actividad extraterrestre y desconocen el origen de los objetos voladores reportados

 Inteligencia de EE.UU. no confirmó actividad extraterrestre y desconocen el origen de los objetos voladores reportados

El interés de los Estados Unidos por los objetos voladores no identificados ha aumentado significativamente en las últimas semanas, especialmente tras las declaraciones del expresidente Barack Obama
La inteligencia estadounidense no ha encontrado evidencias de que los fenómenos aéreos presenciados por los pilotos de la Marina en los últimos años sean naves espaciales extraterrestres, informan este viernes medios locales.
No obstante, estos servicios de espionaje aún no pueden explicar los movimientos inusuales avistados que han desconcertado a los científicos y al ejército estadounidense, según The New York Times, que cita como fuente a altos funcionarios de la administración, que preparan un informe sobre este asunto.
El documento, próximo a publicarse, determina que una gran mayoría de los más de 120 incidentes ocurridos en las últimas dos décadas no tuvieron como origen el ejército estadounidense ni otra tecnología avanzada del gobierno de Estados Unidos, dijeron los funcionarios.
Esa conclusión parece descartar la posibilidad de que los pilotos de la Marina que informaron de avistamientos que no tenían explicación pudieran haberse topado con programas que el gobierno pretendía mantener en secreto, asegura el diario.
Este hecho es el único hallazgo concluyente del informe de inteligencia clasificado, que será presentado en el Congreso de EE.UU. el próximo 25 de junio, dijeron los funcionarios.
Una versión del informe, que ya ha sido revisada por miembros de alto nivel del Gobierno de Joe Biden, debe ver la luz antes del 25 de junio. Se espera que el documento, que tendrá un apéndice con información clasificada, aporte certezas después de las grandes expectativas que ha creado la investigación llevada a cabo por el Pentágono. Los pilotos que presenciaron los fenómenos aéreos al oeste de la ciudad californiana de San Diego, sobre las islas de San Clemente, describieron un comportamiento errático y luces que desafiaban las reglas de la física provenientes de un objeto con forma de píldora. De acuerdo a los testimonios, las naves no tenían motores o escapes visibles y fueron registrados a más de 9.000 metros de altura y a una gran velocidad. Uno de estos objetos hizo vuelos diarios entre el verano de 2014 y marzo de 2015. “Aceleraba como nunca he visto”, juró David Fravor, uno de los pilotos de la Armada en una entrevista.