La pandemia y las criticas a la OEA marcaron la cumbre de la CELAC

 La pandemia y las criticas a la OEA marcaron la cumbre de la CELAC

Los planes para combatir la pandemia del Covid-19 y el cambio climático; así como las críticas contra la Organización de Estados Americanos marcaron la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), este sábado, en Ciudad de México. Con la presencia de la mayoría de jefes de Estado de los 33 países miembros, el bloque aprobó un plan de autosuficiencia sanitaria para la región.

Paliar las crisis económica y sanitaria profundizadas por la pandemia del Covid-19 se convirtió en el eje central de la VI cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se celebró este 18 de septiembre, en Ciudad de México.

Ante la emergencia, el bloque latinoamericano acordó un plan de autosuficiencia sanitaria regional, que busca tanto atender la actual propagación del virus como contrarrestar futuras pandemias.

Entre sus principales objetivos está garantizar a corto plazo un acceso equitativo a las vacunas contra el nuevo coronavirus, en momentos en que muchos países en vía de desarrollo registran insuficiencia de antídotos para inmunizar a su población.

“Hemos identificado acciones inmediatas a realizar en tres ámbitos: coordinación entre entidades reguladoras nacionales, mecanismos regionales de compra para tener acceso universal a las vacunas y la implementación de una plataforma regional de ensayos clínicos”, explicó la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, quien presentó el proyecto a los 33 países miembros. Aunque los representantes de dos naciones estuvieron ausentes: los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, y de Brasil, Jair Bolsonaro.

El acuerdo también incluye un observatorio, un inventario de capacidades y un análisis muy detallado de la industria farmacéutica, elementos para fortalecer la regulación y una hoja de ruta para alcanzar los objetivos.

El grupo comunitario pactó un total de 44 acuerdos, según declaró el canciller mexicano, Marcelo Ebrard. Entre ellos se destaca la creación de un Fondo Integrado para combatir los efectos del cambio climático para el cual los países de la región han recaudado alrededor de 15 millones de dólares.

Además, el grupo de los 33 fijó una posición común frente al Fondo Monetario Internacional para acceder a recursos a corto y largo plazo que reduzcan el peso de la deuda.

También pactaron una alianza para exigir financiamiento ante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, con el fin de combatir el calentamiento global.

Miembros de la CELAC levantan su voz contra la OEA

Además de los pactos firmados, la CELAC también fijó posturas firmes contra la Organización de Estados Americanos (OEA) y contra algunas de las políticas de Estados Unidos.

El primero en lanzar reproches contra la organización interamericana fue el presidente de Bolivia, Luis Arce. “En vez de actuar bajo los mandatos de la Carta Democrática, actúa en contra de los principios de la democracia (…) Su creciente injerencia en los asuntos de los estados no contribuye a la solución pacífica de las controversias”, sostuvo Arce, por lo que instó a los miembros de la CELAC a fortalecer el bloque para enfrentar lo que considera deficiencias de la OEA.

El presidente anfitrión, el mexicano Andrés Manuel López Obrador, también abogó por una transformación de la organización con sede en Washington. Pero su canciller, Marcelo Ebrard, fue más allá e incluso aseguró que es hora de decir “adiós a la OEA en su sentido intervencionista, injerencista y hegemonista y que venga otra organización que construyamos políticamente en acuerdo con Estados Unidos”, declaró.

No obstante, desde su creación en 2010, la CELAC ha presionado por reformas al organismo interamericano, pero hasta ahora ninguna ha prosperado. Principalmente, debido a la falta de consenso entre el bloque.

El embargo económico que mantiene Estados Unidos sobre Cuba también fue blanco de rechazos. “Me parece que es tiempo de sustituir la política de bloqueos y malos tratos por la opción de respetarnos, caminar juntos y asociarnos por el bien de América sin vulnerar las soberanías”, reprochó López Obrador.

El mandatario mexicano también pidió a su homólogo Joe Biden la inversión de recursos para reducir la desigualdad y la violencia en Centroamérica que, en su opinión, son los principales detonantes de los grandes flujos migratorios hacia el territorio estadounidense. Una situación que se ha vuelto a desbordar en las últimas semanas con el arribo de miles de haitianos, cuyo paso México ha intentado zanjar en una alianza con las autoridades estadounidenses.

Tensiones entre Venezuela, Paraguay y Uruguay

Más allá de la agenda en discusión, la sorpresiva presencia del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, causó fricciones entre sus pares de Uruguay y Paraguay.

Los presidentes Luis Lacalle Pou y Mario Abdo Benítez cuestionaron la legitimidad del gobernante venezolano, por lo que volvió a ser el punto de choque entre los mandatarios de la región que respaldan y los que no reconocen al líder chavista.

“Mi presencia en esta cumbre en ningún sentido ni circunstancia representa un reconocimiento al gobierno del señor Nicolás Maduro. No hay ningún cambio de mi gobierno y creo es de caballeros decirlo de frente”, subrayó el jefe de Estado paraguayo.

Palabras a las que se sumó su par uruguayo quien puso el dedo sobre las faltas a la democracia y la violación a los derechos humanos por parte de algunos regímenes de Latinoamérica. “Con voz tranquila pero firme debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela”, dijo Lacalle Pou.

Estas críticas encendieron el debate frente a Maduro, quien lanzó dardos contra quienes se oponen a su Gobierno. “Le digo al presidente de Paraguay: ¡ponga usted la fecha, el lugar y la hora para un debate sobre la democracia en Paraguay, en Venezuela y América Latina! (…). ¡Ponga usted, presidente Lacalle (de Uruguay), la fecha y el lugar!”, expresó Maduro en su discurso ante la plenaria de la CELAC.

Pese a las evidentes diferencias entre algunos de sus miembros, la CELAC prometió apuntar a la integración regional y resolver las crisis más urgentes.