La temida secuela que puede dejar el coronavirus, necesitar trasplante de pulmón

 La temida secuela que puede dejar el coronavirus, necesitar trasplante de pulmón

Todavía es muy pronto para las certezas. Pero los neumólogos ya avizoran un panorama de secuelas pulmonares que van desde la dificultad respiratoria (disnea) pasajera, que se revierte entre tres y seis meses después de la infección, hasta extremos más graves como pacientes que quedan con esa dificultad crónica.
Hay quienes tras el Covid desarrollan fibrosis (cuando el pulmón se torna duro) o embolia (microtrombos que obstruyen el pasaje de la sangre, lo cual aumenta la presión y puede derivar en hipertensión pulmonar). Todo indica que algunos de estos pacientes -aún no se sabe cuántos- precisarán un nuevo pulmón para sobrevivir.
Tanto la fibrosis como la hipertensión se están viendo en pacientes que cursaron COVID-19 en cuidados moderados o intensivos; también en quienes tuvieron neumonia severa y la superaron en sus casas.
Dice Pablo Curbelo, profesor titular de la Clínica Neumológica de Facultad de Medicina, que entre los que estuvieron graves hay un 5% que queda con fibrosis definitiva. La embolia aparece en 25% de los que estuvieron en CTI.
“Aún hay poca evidencia”, aclara. “Las clínicas de seguimiento poscovid están juntando datos en el mundo y recién están apareciendo. La atención sigue enfocada en la pandemia y la vacuna. Se va a visualizar más en los próximos meses. El año que viene vamos a tener una carga en el sistema de salud que no tenemos clara, pero hay que prepararse”, agrega.
En la cátedra elaboraron una guía de tratamiento que implica, como punto de partida, una evaluación antes de la sexta semana del alta de Covid. Una de las alternativas para quienes presentan cierto grado de fibrosis es aplicar dosis bajas pero prolongadas de corticoides. En cuanto al tratamiento de la fibrosis definitiva, no se sabe aún si los antifibróticos que suelen usarse en otros casos, y que en Uruguay financia el Fondo Nacional de Recursos, sirven para la fibrosis que deja este virus.

El trasplante.-
En el mundo hay unos 25 reportes de trasplante de pulmón por COVID-19 en etapa aguda. Son los que no se consiguen “destetar” de la asistencia respiratoria artificial. En Uruguay no hubo casos.
El escaso año y medio de conocimiento de este virus no ha alcanzado para determinar qué necesidad de trasplante habrá ya no en agudo, sino como secuela. Supone Musetti que para requerir otro pulmón debería presentarse “una extensa fibrosis bilateral”.
Por lo general, se recurre al trasplante “cuando no hay tratamiento médico ni quirúrgico”, cuando hay estabilidad en la disfunción, y “cuando la enfermedad respiratoria es de tal entidad que sin trasplante no se le pronostican mas de cinco años de vida al paciente”, dice Musetti. “Siempre es la última opción”.
Dr. Pablo Curbero Clinica Neumologica de facultad de Medicina Montevideo Uruguay.

Jos M.C.