Las consecuencias de consumir anabolizantes

 Las consecuencias de consumir anabolizantes

Se consumen para ganar masa muscular y fuerza rápidamente, pero tienen graves efectos secundarios.

Los llamados ciclos, anabolizantes o esteroides circulan cada vez más habitualmente entre los gimnasios y clubes deportivos en todo el mundo. Estos anabolizantes, usados casi siempre de forma ilegal y peligrosa, se consumen para ganar masa muscular y fuerza rápidamente, en una carrera contra el espejo para superar los límites naturales del cuerpo y lucir mejor. Sin embargo, ¿sabes cuáles son las consecuencias anabolizantes?

Según un informe de la Comisión Europea, casi el 8% de los varones mayores de 18 años que van al gimnasio consume anabolizantes. Se trata de versiones sintéticas de la testosterona que el organismo produce de forma natural, que se toman para conseguir los deseados efectos del rápido desarrollo de masa muscular junto a la pérdida de grasa. Sin embargo, este crecimiento y mejora tiene un alto precio: una larga lista de contraindicaciones y consecuencias peligrosas.

Problemas renales
Una de las consecuencias anabolizantes más peligrosas es, sin duda, la sobrecarga a la que se somete el riñón. El rápido crecimiento muscular, acompañado del consumo excesivo de proteínas del que estos tratamientos acostumbran a ir acompañados, impone sobre los riñones una carga de trabajo que puede tener consecuencias muy graves, llegando en ocasiones a la insuficiencia renal, lo que hace que sea necesario recibir diálisis.

Esto se acentúa aún más cuando la rutina y la dieta incluyen la deshidratación consciente para conseguir que los músculos se marquen aún más, disparando el peligro de problemas de riñón.

Problemas cardiovasculares
Otra de las más peligrosas consecuencias anabolizantes son los riesgos cardíacos que comporta su uso. Estos no vienen de una única fuente: para empezar, aumenta la cantidad de glóbulos rojos en sangre, lo que comporta que la sangre se espese y, por tanto, que se produzca un envejecimiento prematuro de todo el organismo en general y del sistema cardiovascular especialmente.

Además, el colesterol en sangre también aumenta mucho, disparando el riesgo de arteriosclerosis y en consecuencia de ataques al corazón e incluso al cerebro, que se dan hasta en atletas y deportistas jóvenes por debajo de los 30 años. El riesgo de coágulos se dispara igualmente, con todo lo que ello comporta.

Problemas psiquiátricos
Los anabolizantes pueden provocar también cambios bruscos de humor, con saltos repentinos entre la euforia y la depresión, además de existir la posibilidad de sufrir trastornos más graves como paranoia, alucinaciones y dependencia. También son comunes los episodios de agresividad y problemas de sueño.

Consecuencias para hombres y mujeres
Los hombres pueden sufrir la atrofia de las gónadas, que provoca un encogimiento de los testículos que puede acarrear esterilidad. También es bastante común la ginecomastia, que provoca un crecimiento excesivo de los senos, y la impotencia sexual en algunos casos.

Las mujeres, por su parte, pueden encontrar entre las consecuencias anabolizantes el crecimiento excesivo del vello del cuerpo y el rostro, el desarrollo de una voz más grave y la hipertrofia del clítoris, así como alteraciones en la menstruación.

No todos estos efectos son temporales ni se recuperan rápidamente después de terminar el tratamiento, haciéndose permanentes en algunos casos.

Jos M.C.

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