Los peligros de autodiagnosticarse por internet

 Los peligros de autodiagnosticarse por internet

Internet se ha convertido en un arma de doble filo para el cuidado de la salud, ya que cada vez son más habituales las búsquedas de síntomas, dolencias y enfermedades por internet con el fin de autodiagnosticarse: la llamada «hipocondría digital» o «cibercondría».

Internet pone a nuestro alcance cualquier tipo de información, incluida la relacionada con la salud que puede ayudarnos en el autocuidado y el mantenimiento de un estilo de vida saludable. Aún así, no podemos otorgarle la categoría de doctor ya que lo que leemos puede ser impreciso o presentarse en un lenguaje excesivamente técnico y difícil de interpretar fuera del contexto sanitario, lo que puede generar confusión. Otras veces, se contradicen las evidencias científicas y promulga conductas potencialmente peligrosas, desde interrumpir el tratamiento de una enfermedad que se padece a invitarnos a hacer una dieta milagro.

Los peligros de autodiagnosticarse por Internet
Tanto profesionales como amateurs se erigen como prosumidores en el mundo de la hipertextualidad y puede ocurrir que en webs o blogs haya gente que, sin ser profesionales del ámbito sanitario, incluye información sobre síntomas muy generales, como un dolor de cabeza, para comercializar algún falso remedio y enriquecerse a costa del mal ajeno.

Por su parte, el paciente hipocondríaco tiende a interpretar de manera errónea cualquier sensación considerada normal, como los ruidos intestinales; que constituye un síntoma menor de cualquier proceso, como tener una temperatura corporal de 37,5 ºC. En estos casos, ellos lo interpretan como un signo inequívoco de una enfermedad grave que puede poner en riesgo su vida, y eso les lleva a consultar en Internet constantemente las posibles causas. Si, además, son personas que ya están diagnosticadas de alguna enfermedad orgánica, bien aguda o crónica, su nivel de preocupación es tal que presentan un grado de ansiedad muy superior al de una persona psicológicamente sana.

El problema es que el proceso de búsqueda puede ser tan infinito como páginas hay en la red, lo que lleva a algunas personas a pasarse la vida comprobando lo que les pasa. Hay quien deja de ir al trabajo o de salir de casa por si se queda sin Internet y no puede realizar estas comprobaciones.

Jos M.C.

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