Meta se hunde en la bolsa

 Meta se hunde en la bolsa

Meta, la antigua Facebook, ha anunciado unos resultados del tercer trimestre que han decepcionado ampliamente a los inversores, que la castigan con desplomes de hasta el 24% en la apertura de sesión. Los beneficios por acción han sido de 1,64 dólares frente a los 1,89 esperados. Sin embargo, los ingresos han sido de 27.710 millones frente a los 27.380 millones esperados, lo que apunta a un descuadre provocado por un fuerte aumento de los costes.

La empresa, en efecto, ha informado de que su plantilla ha aumentado un 28% interanual. El resultado es que sus costes se han disparado un 18% interanual. La rentabilidad se ha resentido fuertemente debido a esta situación. El margen operativo ha caído desde el 36% que tenían el año anterior hasta el 20% de estos últimos resultados.

Desde la propia compañía han querido salir al paso sobre este aumento de los costes salariales y en el propio comunicado afirman que «esperamos que la plantilla a fines de 2023 esté aproximadamente en línea con los niveles del tercer trimestre de 2022»

Respecto a los usuarios diarios activos, la cifra fue exactamente la esperada por el mercado, de 1.980 millones. Pero los usuarios activos mensuales fueron 2.960 millones, 20 más de lo esperado. El golpe de que los beneficios cayeran con fuerza pese al aumento de los usuarios no ha gustado nada a los mercados.

Para empeorar aún más la situación, las expectativas para el próximo trimestre son también algo peores de lo esperado: entre 30.000 y 32.500 millones en ingresos, frente a los 32.800 esperados.

Sin embargo, los inversores tenían un ojo puesto en el que es, según Zuckerberg, el futuro de la compañía: el Metaverso. Reality Labs, la sección que gestiona esta nueva área de negocio se ha llevado un serio varapalo, pues ha tenido pérdidas de 3.670 millones frente a los 2.630 millones que tuvo el trimestre pasado. Reality Labs ha perdido en lo que va de año cerca de 9.400 millones de dólares.

Los ingresos de los ‘nuevos mundos’ de Meta han sido la clave para explicar esta situación. La facturación ha caído a la mitad quedándose a los 285 millones de dólares. La compañía esperaba que gracias al gran público que habita en Instagram y Facebook, la llegada de usuarios sería mucho más rápida de lo que está siendo en la práctica.

La clave es la misma que ha hundido a Snap y que ayer golpeó a Alphabet (Google): el enfriamiento del mercado publicitario por culpa de los tambores de recesión económica. El giro económico está dañando con fuerza a las firmas tecnológicas que más dependen de las ventas de anuncios. Y Meta no está siendo una excepción.

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