Nicaragua va a elecciones marcadas por la represión contra opositores

 Nicaragua va a elecciones marcadas por la represión contra opositores

Los nicaragüenses acuden a las urnas para las elecciones presidenciales este 7 de noviembre, en las que el mandatario Daniel Ortega busca ser reelegido por cuarta vez tras una campaña marcada por una ola de arrestos contra los principales precandidatos que desafiaron las intenciones reeleccionistas de Ortega.

Además, el Gobierno es acusado de fraguar una campaña virtual a través de cuentas falsas en Facebook para favorecer la candidatura del sandinista y atacar a las voces disidentes.

Daniel Ortega ha disparado todos sus dardos y espera mantenerse en la Presidencia de Nicaragua tras su regreso al poder desde 2007, algo sin precedentes en la historia de Centroamérica en el siglo XXI.

4,3 millones de nicaragüenses están habilitados para votar en las elecciones del próximo domingo 7 de noviembre, calificadas por Estados Unidos como “una farsa”.

Y es que Ortega busca su quinto mandato, el cuarto consecutivo, con una escasa participación de la oposición y en medio de un ambiente hostil. Una acérrima ola de arrestos contra los precandidatos de mayor peso despejó el camino al gobernante sandinista.

«Otra autocracia que echa raíces en nuestra puerta es lo último que necesitamos en este hemisferio en este momento», aseguró bajo condición de anonimato un funcionario de Estados Unidos, Gobierno que ha impuesto sanciones económicas y prohibiciones de viaje a varios miembros de la Administración Ortega.

No obstante, el pasado junio, el presidente afirmó que las sanciones no lo disuadirían y justificó que su Gobierno respetaba la ley al arrestar personas que “conspiraban” en su contra.

Pero Ortega ha allanado el camino para mantenerse en el Ejecutivo desde mucho antes. Desde las últimas elecciones en 2016, el líder sandinista, ahora de 75 años, abolió los límites del mandato presidencial, expandió el imperio empresarial de su familia y acumuló presión sobre los medios de comunicación independientes.

Los precandidatos que Ortega sacó del camino para buscar otra reelección

Al menos siete permanecen detenidos y acusados de “traición a la patria”. Entre ellos, Cristiana Chamorro, hija de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, y la aspirante que tenía mayor probabilidad de derrotar al actual mandatario.

También se encuentran privados de su libertad Arturo Cruz, de la opositora alianza Ciudadanos por la Libertad (CXL) y expulsado de la competencia a tres meses de la cita electoral, Félix Maradiaga, líder de la Unidad Nacional Azul y Blanco, Juan Sebastián Chamorro, del CXL, Miguel Mora, del partido Restauración Democrática (PRD), Medardo Mairena, del Movimiento Campesino, que pertenece a la opositora Coalición Nacional y Noel Vidaurre, exviceministro de Economía y precandidato por el CXL.

A quienes no encarceló, Ortega los bloqueó jurídicamente. El pasado 7 de agosto, el Supremo Electoral inhabilitó a la Alianza Ciudadanos por la Libertad y con ello al último candidato con el que la coalición opositora buscaba competir: Óscar Sobalvarro.

La reprimenda no paró ahí y los meses previos a los comicios fueron también escenario de las detenciones contra decenas de periodistas, activistas y otros líderes políticos y empresariales. Otros críticos se han exiliado.

Ortega finalmente se medirá en las urnas contra cinco candidatos, aunque considerados de menor peso que los opositores detenidos.

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