Nueva terapia contra el cáncer de páncreas

 Nueva terapia contra el cáncer de páncreas

Una investigación de la Universidad Estatal de Oregón (Estados Unidos) ha descubierto una posible nueva terapia contra el cáncer de páncreas.

En concreto, el adenocarcinoma ductal pancreático, normalmente abreviado como PDAC, por sus siglas en inglés, es responsable de más del 90 por ciento de los casos de cáncer de páncreas. Sólo el 11% de los pacientes con PDAC viven al menos cinco años después de su diagnóstico. «El PDAC rara vez se diagnostica lo suficientemente temprano como para que la resección quirúrgica sea una opción realista. No existen marcadores para la detección precoz.

Las características moleculares y celulares de los tumores son agresivas y presentan múltiples niveles de resistencia terapéutica. Necesitamos nuevos tratamientos y estamos muy entusiasmados por lo prometedor de nuestros hallazgos», avanza Adam Alani, impulsor de este trabajo.

Los tumores de PDAC plantean innumerables dificultades para su tratamiento. Al igual que otros tumores sólidos, presentan regiones de hipoxia, en las que la concentración de oxígeno en el tejido es baja; las células cancerosas hipóxicas crecen lentamente, lo que las hace menos susceptibles a los fármacos prescritos para matarlas o dañarlas. «El enfoque que adoptamos en este trabajo consiste en aprovechar la fisiología del PDAC, que es un tumor muy hipóxico.

Utilizamos un fármaco activado por la hipoxia como estrategia de focalización; este enfoque puede dar lugar a un mejor perfil de seguridad y eficacia para los pacientes de PDAC», asegura Alani. Así, los investigadores utilizaron cartuchos de microfluidos para construir un nanotransportador de base lipídica en el que se pudiera cargar un profármaco para el PDAC.

Cuando se activa con la hipoxia, el óxido de vinblastina-N, a menudo denominado CPD100, se convierte en el fármaco vinblastina, un inhibidor de los microtúbulos utilizado para eliminar las células cancerosas. Por sí solo, el CPD100 tiene una eficacia inferior a la óptima debido a la rapidez con la que el organismo lo elimina del sistema: tiene una vida media de menos de 30 minutos. Sin embargo, cargarlo en un liposoma puede aumentar su vida media en más de un factor de 10. La clave del nuevo hallazgo reside en que en este estudio los científicos descubrieron que el CPD100 liposomal superaba al CPD100 normal en los cultivos de células cancerosas.

Así, el tumor de los ratones tratados con CPD100 liposomal y CPD100 liposomal más GEM mostró una disminución de peso estadísticamente significativa en comparación con los ratones no tratados, los animales sólo con GEM y los ratones con vinblastina. «También hemos demostrado que nuestro enfoque puede remodelar el estroma del páncreas, que se ha correlacionado con el pronóstico y la progresión del PDAC», destaca el investigador.

Jos M.C.

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