Por qué fracasan las sanciones contra Rusia

 Por qué fracasan las sanciones contra Rusia
Digiqole Ad

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) vuelve a quedar sorprendida por la resistencia de la producción de petróleo «sorprendentemente fuerte» de Rusia frente a las sanciones internacionales. Los datos del organismo apuntan a que fue la nación con mayor incremento de bombeo en el mes de junio. Además, subraya que los ingresos por exportaciones de crudo crecieron en 700 millones de dólares, pese a que las ventas al exterior cayeron.

Pese a que las exportaciones de petróleo ruso cayeron al nivel más bajo desde hace prácticamente un año, Rusia vuelve a superar los 20.000 millones de dólares de ingresos mensuales. En concreto, según la AIE, Moscú recibió 700 millones más en julio, respecto al mes pasado, hasta los 20.400 millones de dólares. La maquinaria de financiación de la guerra factura un 40% más de media mensual que el año pasado y, por encima, de la invasión a Ucrania pese a las sanciones internacionales.

Esta circunstancia se produce gracias al aumento de los precios del petróleo. Y, paradójicamente, el crudo ruso, además, está alrededor de un 30% más barato, que las referencias de Brent o Texas, lo que hace que la demanda de petróleo rudo se mantenga relativamente fuerte en los mercados internacionales. Y es de forma relativa porque las exportaciones rusas no paran de caer. Cayeron en 250.000 barriles hasta los 7,4 millones de barriles diarios, el nivel más bajo desde agosto del año pasado, comenta la AIE en su informe mensual.

EEUU, Japón, Canadá y la UE se encuentran en un callejón sin salida para encontrar una solución para que el crudo ruso deje de financiar la intervención rusa en Ucrania. Pero el problema tiene difícil solución. A la vez quieren que las exportaciones rusas eviten un shock en el mercado y dispare los precios del petróleo.

Por ejemplo, pese a que Bruselas quiere reducir a la mínima expresión la dependencia energética con Rusia, la UE sigue siendo el mayor importador de crudo ruso, con cerca de 3 millones de barriles diarios comprados. El 40% de las exportaciones totales llegan a territorio de la Europa política, lo que significa que no puede prescindir del crudo ruso.

Los datos de bombeo de Rusia también muestran que las sanciones tampoco está afectando a su industria. La AIE estima que la producción total de Rusia aumentó en 490.000 barriles diarios hasta un total de 11,07 millones, solo 330.000 barriles por debajo de los niveles previos a la invasión de Ucrania. La AIE estimaba que las sanciones iba a provocar una caída de producción de 3 millones de barriles, algo que todavía el organismo mantiene, pero para que ocurra a lo largo del próximo año.

La «sorprendente» resistencia de Rusia a las sanciones, que han permitido que el bombeo mundial de crudo subiera en 690.000 barriles diarios en junio hasta 99,5 millones, ha llevado a la AIE a revisar al alza sus anticipaciones sobre la oferta de crudo para este año, que ahora cree que será de media de 100,1 millones antes de alcanzar un récord de 101,1 millones en 2023.

El organismo revisó a la baja sus previsiones de demanda. La AIE calcula que en 2022 se consumirán de media 99,2 millones de barriles diarios, lo que supone un incremento del 1,8% respecto a 2021 y una décima menos de lo que había anticipado en junio. El recorte lo justifica por la caída de consumo en las grandes regiones de Europa, Norteamérica y Asia-Pacífico.

Para 2023, las expectativas también son inferiores a las anticipadas en mayo por la propia AIE, con un incremento de la demanda de crudo que se limitará al 2,2% hasta 101,3 millones de barriles diarios.

Unas proyecciones claramente menores que las de la OPEP, que en su informe mensual publicado este martes pronosticaba un alza del 3,47% en 2022 hasta 100,29 millones de barriles diarios y del 2,7% en 2023 hasta los 103 millones.

Digiqole Ad

Artículos relacionados

[].forEach.call(document.querySelectorAll('.adsbygoogle'), function(){ (adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({}); });