Presunta captura de narcos desata una ola de violencia en México

 Presunta captura de narcos desata una ola de violencia en México

El secretario de Gobernación, Adán Augusto López, indicó que pese a los acontecimientos del fin de semana, no se agudiza el problema de la inseguridad en el país.

Tras la ola de violencia que se desató al norte del país mexicano, el gabinete de Seguridad del gobierno federal rinde un informe sobre lo acontecido en Chihuahua y Baja California desde el pasado viernes 12 de agosto que se extendió hasta el domingo. La titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Rosa Icela Rodríguez, encabeza la conferencia de prensa realizada desde Palacio Nacional.

En la Mañanera de este lunes, el presidente Andrés Manuel López Obrador aclaró que durante los atentados donde hubo quema de negocios y automóviles, se registraron 196 personas fallecidas. Al respecto, el mandatario envió un mensaje a la población al asegurar que hay estabilidad y gobernabilidad en el país.

En todos los casos el nivel de violencia incluyó incendiar tiendas Oxxo. En Twitter los furibundos opositores a AMLO quisieron argumentar que era una estrategia desde el mismo gobierno porque ha fustigado a la empresa propietaria de Oxxo. Otros más incluso aventuraron que las acometidas del narco aterrorizando a civiles es parte de una estrategia para que se respalden las decisiones en torno a la Guardia Nacional. Es absurdo.

En el caso de Jalisco y su impacto en Guanajuato la información disponible es que había una reunión en la que estaban participando dos peligrosos narcos, Ricardo Ruiz, apodado el RR, y otro sujeto, pero ambos del entorno cercano a El Mencho. También se publicó una versión, en Milenio, que al parecer el RR está organizando la revuelta contra El Mencho.

Lo cierto es que ni el RR ni El Mencho están detenidos. En cada entidad ha habido detenidos por la violencia criminal.

¿Es narcoterrorismo? Las autoridades se han resistido a este término, por todo lo que puede implicar. En México ha habido al menos nueve casos de autos bomba en los últimos 16 años, al menos desde que inició la guerra contra el narco con Felipe Calderón.

Ha habido asesinato de exgobernadores, el más reciente el de Aristóteles Sandoval, en Jalisco.

El presidente López Obrador, quien con sus opositores endurece el gesto cuando los tacha de conservadores o hipócritas, se refirió con suavidad a los primeros ataques esperando que no se repitan.

“El subsecretario Ricardo Mejía va a informar, qué fue lo que causó este enfrentamiento entre grupos. Y algo que no se había presentado y ojalá no se repita, porque se agredió a la población civil, inocente, como una especie de represalia (…) No solo fue enfrentamiento entre dos grupos, sino que llegó un momento en que empezaron a disparar a civiles. Esto es lo más lamentable de este asunto”.

Pero el “ojalá no se repita” evidentemente fue ignorado porque después vendría la violencia en Ciudad Juárez y Baja California.

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