Rusia reducirá sus ataques a Ucrania y este ofrece renunciar a la OTAN

 Rusia reducirá sus ataques a Ucrania y este ofrece renunciar a la OTAN
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La negociación entre Rusia y Ucrania en Estambul ha conseguido un importante fruto. Moscú acaba de anunciar una relajación del cerco militar sobre Kiev como medida de confianza, por el progreso «sustancial» en el diálogo entre ambas delegaciones. El asedio sobre Chernígov, también en el norte de Ucrania, se verá igualmente aliviado.

La «reducción drástica de la actividad militar» en dichos frentes ha sido comunicada por el viceministro de Defensa ruso, Alexander Fomin y confirma la concentración de esfuerzos en el Donbass observada desde hace días, que ha permitido algunos contraataques ucranianos en localidades como Irpin.

Los representantes rusos y ucranianos se han visto las caras esta mañana en Estambul por primera vez en casi tres semanas, al margen de las discusiones por videoconferencia. Y los avances parecen haber sido espectaculares, hasta el punto de que las delegaciones se han visto obligadas ha tomar el camino de regreso a sus capitales, para dar cuenta de ellos. Inicialmente estaba previsto que el diálogo se extendieran hasta el miércoles.

A primera hora, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, les dirigió unas palabras previas en reconocimiento de «las preocupaciones legítimas de ambas partes» y animándoles a allanar el camino para una pronta reunión decisiva entre Vladimir Putin y Volodimir Zelenski.

Una Ucrania neutral, sin bases extranjeras y sin armas nucleares
Las cesiones del gobierno de Kiev en lo que respecta a las principales exigencias del pais ruso estaría en la base del giro. Se contemplaría así una Ucrania neutral, aunque no necesariamente fuera de la UE, exenta tanto de armas nucleares como de bases extranjeras. A cambio de la renuncia a alianzas militares (es decir, a la OTAN), Kiev buscaría garantes internacionales de su seguridad, que podrían ser los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, más Alemania, Polonia, Turquía, Israel y Canadá.

Por último, se buscaría una fórmula a largo plazo de renuncia a la reintegración de los territorios de población prorrusa, como la península de Crimea y el Donbass.

De este modo, la diplomacia turca parece apuntarse un éxito, como facilitadora de una aparente «salida honorable» para ambas partes, enterrados ya bajos los escombros los objetivos extremistas. Recep Tayyip Erdogan, antes de partir rumbo a Uzbekistán, amonestó a las partes diciéndoles que había llegado «la hora de la responsabilidad» y de llegar a «resultados concretos» y pidió «un alto el fuego inmediato y permanente para detener esta tragedia». «En una paz justa y equitativa», añadió, «no hay perdedores».

Turquía está en posición de mediar por sus relaciones estrechas con ambos contendientes y por su su relativa neutralidad. Es el único país de la OTAN que no está sancionando a Rusia y su televisión pública ni siquiera denomina «guerra» a lo que sucede a pocas millas de sus aguas territoriales.

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