Sustitutos de la sal reducen el riesgo de infarto, ictus y muerte

 Sustitutos de la sal reducen el riesgo de infarto, ictus y muerte

Sustituir la sal en las comidas por una alternativa que usa una parte de cloruro de potasio, en vez de sodio, se asocia a menos riesgo de sufrir ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares, y a menos muertes prematuras.

Ya se sabe que la sal en exceso es un enemigo de la salud, pues puede causar, entre otros problemas, hipertensión arterial. Ahora un estudio publicado en la revista Heart ha revelado que los sustitutos dietéticos de la sal podrían reducir el riesgo de sufrir un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular, como un ictus, y las probabilidades de morir de manera prematura.

En el producto sustitutivo se reemplaza una proporción de cloruro de sodio (NaCl) por cloruro de potasio (Kcl), lo que hace que disminuya el riesgo de que se produzca un aumento de la presión arterial. Reducir el consumo de sal es importante para todos, incluso para aquellos que no tienen un diagnóstico de hipertensión, y es que, según los investigadores, unos 1.280 millones de personas en el mundo tienen esta enfermedad, y la mitad de ellas no lo saben.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que no se exceda el consumo diario de sal de 5 g, lo que viene siendo menos de una cucharadita de café. No obstante, hay muchos alimentos que contienen sal entre sus ingredientes, por lo que es importante controlar lo que se come e intentar no añadir sal a ninguna preparación.

Para llegar a las conclusiones de la investigación, se analizaron los datos de 21 ensayos clínicos internacionales relevantes que incluían a casi 30.000 personas. En ellos, la proporción de cloruro de sodio en los sustitutos de la sal varió del 33% al 75%, y la de potasio entre el 25% y el 65%. El tiempo que duraron los seguimientos fue de entre un mes y cinco años.

Los resultados mostraron que sustituir la sal común por una alternativa con menos cloruro de sodio y más cloruro de potasio redujo la presión arterial en todos los participantes. Concretamente se observó una bajada de la presión arterial sistólica de 4,61 mmHg y de 1,61 mmHg en la presión arterial diastólica.

Otro de los hallazgos indicó que esta reducción en la presión arterial se mantenía constante, independientemente de factores como la edad, el sexo, los antecedentes de hipertensión, los niveles iniciales de sodio y potasio en la orina, o el peso o índice de masa corporal (IMC).

Los autores también destacaron que cada 10% menos de cloruro de sodio en el sustituto de la sal se relacionó con una bajada de 1,53 mmHg en la presión arterial sistólica y una reducción de 0,95 mmHg en la presión arterial diastólica. Por otro lado, no se encontró ningún riesgo causado por aumentar el consumo de potasio en la dieta.

Un análisis posterior de los resultados indicó que los sustitutos de la sal ayudaron a reducir el riesgo de muerte prematura por cualquier causa hasta en un 11%, de enfermedad cardiovascular en un 13% y los riesgos de sufrir un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular en un 13% y 11%, respectivamente.

“Dado que la reducción de la presión arterial es el mecanismo por el cual los sustitutos de la sal confieren su protección cardiovascular, las reducciones constantes de la presión arterial observadas constituyen un sólido argumento a favor de la generalización del efecto protector cardiovascular observado”, explican los autores. Por tanto, estos sustitutos podrían ser una buena estrategia para reducir la ingesta de sodio en las dietas y reducir los eventos cardiovasculares peligrosos.

Jos M.C.

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